77. Una pasión en medios del caos
Mientras el aire se vuelve más tedioso e imposible de tomarlo en sus pulmones, sus dedos no aprietan el papel entre sus manos: lo rompen, lo rasgan.
Clavados están los ojos de Giancarlo en ella, donde logra conseguir desgracia, perdición…¿Ilusión?
No hace falta decir que su cuerpo flota en el limbo porque entre todas las cosas pasando en su vida tiene que ser ésta la peor de todas. ¿Cómo es que su corazón sigue latiendo? ¿Cómo no ha desaparecido todo su cuerpo al observar al único hombre que