Capítulo setenta y nueve
Angustia e incertidumbre
*Enrico Falconi*
El último punto es dado y por fin dejo escapar un resoplido. Cuando al doctor Rossi le arruinan sus obras de arte tiene más mala leche que el propio Adriano Di Lauro.
—Ya está —informa terminando de vendar—. Trata de no meterte en tiroteos o cabrear a tu suegro en lo que esos puntos cierran bien.
—Tu bromita de mal gusto no le ha hecho gracia a nadie —señalo con peor humor que él mismo—. ¿Puedo ahora ver a mi mujer?
Resulta q