Mundo ficciónIniciar sesiónElla no es capaz de confesarle lo que descubrió, es vergonzoso para ella y tan decepcionante que vuelve a llorar. Estaba ilusionada, ahora solo tiene escombros en su alma.
—Mi hijo sí que es imbécil, como es capaz de hacer llorar a una mujer como tú. Quédate aquí.
Decidido se dirige Francis a la oficina de su hijo, al abrir la puerta ve que esta tirado en el sillón con un vaso de licor.
—Que le hiciste a Melissa







