Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de los tacones de Marta golpeando el suelo de la mansión resuena en la habitación.
— ¿A qué debo el gran honor de su presencia? — tenía una sonrisa en la cara. No podría decir si es irónico o no.
— Te he echado de menos. Para las chicas.
— ¿Y yo no? Qué hija tan terrible.
Miro a las chicas.
— Gabriella y Carolina, suban y prepárense. Abrimos en una h







