CAPITULO 6
Obviamente para todos los presentes que sabían mi condición de secuestrada, yo había querido escapar.
Sí era verdad que había intentado hacerlo pero en el fondo de mi corazón es por el miedo a todo lo que estaba sintiendo.
Tenía mucho miedo dentro de mi cabeza que al enamorarme de mi propio secuestrador estuviera cayendo en un pozo sin fin.
Temblaba con mucho nerviosismo mientras intentaba suspirar un poco, lo único que necesitaba en ese momento era tener un poco de paz.
Pablo l