CAPITULO 119
La situación era complicada para todos, Mateo se estaba metiendo en una camisa de once varas, el hombre era peligroso y no dudó en sacar su arma.
— Si le tocas un pelo a mi hijo te juro que pongo toda la herencia de Armando para acabar con tu imperio, sabes que tengo mucho poder — Mis amenazas eran lo único que me quedaba, lo único que tenía claro en ese momento Era que tenía que seguir hacia adelante.
La vida de mí hijo y de Valentina dependían que yo tomara las acciones necesari