CAPITULO 18
Sabía que me estaba metiendo en la boca del lobo y era evidente que no sabía cómo procesar esta situación y que evidentemente me acaba de meter en un terrible problema pero tenía que hacer el esfuerzo.
— Déjame entender, Pablo y Esteban son demasiado cobardes que no son capaz de enfrentarme sino que por el contrario te mandan a ti para que hagas todo esto — el hombre tenía una sonrisa maquiavélica como siempre y me sirvió un trago que decidí rechazar no le tenía la confianza como pa