CAPITULO 24
Por supuesto que en ese momento todo mi mundo se vino abajo, quizás era una tonta por esperar que Pablo y yo pudiéramos tener una relación después de la muerte de Esteban.
Nosotros habíamos hablado en varias ocasiones de ese tema, siempre me había dejado muy en claro que las cosas iban a ser muy difícil para los dos.
No solamente por la organización en la que él trabajaba, que no vería con muy buenos ojos qué se casará con la viuda de su hermano, sino por todo el proceso que estábam