EL HOMBRE DEL TRAJE MARRÓN
ANA LUCÍA GAITAN
Otro amanecer con lluvia dañaba totalmente mis intenciones de irme a trabajar en el centro de Buceo. Al menos tenía una excusa cuando había sol para no presentarme a ayudar a Camilo.
Me hacía sentir fatal después de todo por mis pocas ganas de llegar a socorrer a mi amigo en el descalabro financiero que estaba enfrentando… pero no podía culparme. Desde mi primera vez en ese lugar me sentí incómoda por la manera ruda del príncipe Eduard.
Ahora el futu