CAOS Y VERDAD
POV ANA LUCÍA GAITAN
Jamás borraría de mi mente la expresión de desprecio que vi en la reina cundo noto que la mano de su hijo y la mía venían juntas. Si bien ya sabía que yo no era de su agrado y que la primer impresión que había dado no era la más favorable, también estaba el hecho que no podía uno juzgar a otro individuo solo porque si.
Con un nudo en la garganta, camine hacia el despacho de Eduard, rogando por que las visitas que me había anunciado esta mañana ya hubieran de