CAPÍTULO 67 — Adiós.
Anastasia.
El peso de la situación caía sobre mí mientras miraba a Irina en una habitación privada a donde nos habían pasado.
Ella había despertado algunas veces haciendo un par de preguntas, pero nunca fui capaz de decirle la verdad de lo que estaba pasando. Alexey había contratado a una enfermera particular, y experta con niños. Hoy sería el velorio de mis padres, y necesitaba estar en casa para todo el protocolo. Así que debía dejarla aquí.
Sibel también dijo que vendría durante el día para