las caricias y los besos empezaron a elevar la temperatura de ambos Helena jadeaba cada vez más rápido Sebastián tenía despiertos todos sus sentidos hasta que una voz los interrumpió.
Sahara: por Dios que estás asiendo niños
Helena:lo lamento tanto señora no quise faltar el respeto a su casa
Sebastián: mamá que ases aquí sabes que no me gusta que vengas a este lugar
Sahara: venía por ustedes para dar el último discurso hijo debes respetar a Helena no es correcto lo que iban a Aser tienen que es