Mundo ficciónIniciar sesiónCAROL
Desperté con la suave caricia en mi mejilla; Kilian esbozó esa sonrisa tan dulce y atractiva que hace siempre a mi corazón latir desmesurado. Se ve muy cansado, pensativo y hasta preocupado, sus ojos lo delatan con gran facilidad. El dolor en mi pierna es manifiesto, pero no voy a negar que el medicamento hace su buen efecto en mi cuerpo. Me quejé al tratar de sentarme un poco en la cama y notar que una de mis piernas aún estaba colgada.







