—¿Han encontrado a la niña? ¿Está lejos? ¿Deberíamos ir a buscarla ya?
Emilia preguntó con preocupación.
Con mala cara, Benjamín dijo: —¡Esa perra de Bella se la llevó a escondidas, y no contesta mis llamadas ni responde mis mensajes!
—Cree que, al divorciarnos, ¡ya no le puedo hacer nada! ¡Qué absurdo!
Emilia fingió estar preocupada: —No sé a dónde fue la niña. ¿Qué vamos a hacer?
—Bella está siendo demasiado imprudente. La niña apenas se ha recuperado un poco de su enfermedad cardíaca y ya la