Capítulo 76. Desenmascarado.
—¿Qué estás diciendo? —gruñó, su voz temblando de rabia—. ¿Cómo puedes ser tan egoísta? ¡Es tu padre!
Lukas se interpuso rápidamente entre Sofía y Lucio, su postura protectora.
—Cálmate —advirtió Lukas con voz firme—. Sofía tiene todo el derecho a tomar esta decisión.
Rolando, aún sentado en el sillón, alzó una mano temblorosa.
—Por favor, Sofía... reconsidéralo.
—Lo siento, pero no lo haré, no tuviste reparo en intimidar a mi madre, e incluso la primera vez que la visitaste la tiraste al suelo