Capítulo 28. Tensiones y enfrentamiento.
Sofía se sentía ligera y feliz mientras bailaba con Armando en la pista. La música vibraba a su alrededor, y por primera vez en mucho tiempo, se permitió relajarse y disfrutar del momento sin pensar en Lukas o en los problemas que la esperaban en casa.
Armando resultó ser un excelente bailarín, guiándola con gracia y confianza. Sus manos en su cintura la hacían sentir segura y apreciada, algo que había anhelado desde hace mucho.
—¿Te estás divirtiendo? —le preguntó Armando al oído, acercándola