104. Manipuladora
Dayana se subió a su auto, sentía que se ahogaba con el gran nudo que estaba en su garganta, sus ojos empezaron a arder más sin embrago se contuvo de derramar una sola lágrima con todas sus fuerzas; decir que Leonel no la había herido con sus palabras era una completa mentira, Dayana se consolaba a ella misma pensando que todo eso lo dijo porque estaba enojado y la única culpable de ello era Amanda.
Pensar en ella hizo que la tristeza se esfumara y fuera remplazada por enojo, apretó con fuerza