Mundo de ficçãoIniciar sessãoEso solo importaba.
—Si, es hermoso, pero no como tú—Deje la mochila en un banquito y la abrace por detrás.
Su cabeza reposaba en mis hombros y ella suspiraba de felicidad.
—Te amo, Ashley —Susurró.
—Y yo a ti preciosa —Besé su mejilla.
Disfrutamos de este eterno amanecer abrazados. Ambos sin decir una palabra, dejando que la suave brisa de la mañana ambiente el momento. Las aves desperta







