Al terminar ese beso tan romántico, que me robo varios suspiros, lo miré a los ojos. Sus ojos grises ya no lucían opacos, sino que ahora lucia unos ojos brillantes, que demostraban que estaba realmente feliz.
–Tus labios siempre sabrán bien, al lado de los míos. -Murmura mientras limpia mi boca, ya que quizás mi labial este por todas partes. Yo no puedo evitar sonreír como si estuviera enamorada, y aun que quisiera negarlo y no decirlo, realmente estaba enamorada de Mathew .
–¿Tú crees eso? ¿Ta