La belleza de la vida ahora se sentía plena, nunca antes me había sentido más enamorada de alguien. Y cuando la música se detuvo, nos miramos de nuevo a los ojos, para lentamente besarnos con mucho amor y pasión. De pronto la demás gente empezó a dejar de existir, ahora éramos solo él y yo. El sabor de sus labios a miel con menta, me llena de amor mientras paso mis manos alrededor de su cuello, como si esto fuera un cuento de hadas.
Cuando nos separamos, nos podemos dar cuenta que toda la gente