LILIBETH
Siento que el aire me falta, Xander me ha atraído a desayunar y apenas he probado alimento, los nervios hacen amago en mi sistema, sé que no lo hace de mala fe, así como el hecho de que no pare de mirarme.
—¿Cómo has conseguido los resultados y el estudio? —la pregunta brota de mi garganta sin poderlo evitar.
—Un cabello tuyo —encoge los hombros dándole poca importancia—. De la otra parte igual.
Tomo mi jugo de uva.
—No tienes porque hacer cosas a escondidas —musito entre dientes—. Idi