KAIRA
Mientras el carro en el que me llevan se mueve a gran velocidad, siento que me quitan un gran peso de encima. Me han liberado de las cadenas de Uriel, aunque de pronto toda esa victoria que creo tener, se ve opacada con las últimas palabras que dijo. Fue una amenaza clara.
No me doy cuenta de que las manos me tiemblan hasta que es Xander, el primo de Aiden, quien coloca sus manos encima de las mías en un gesto lleno de amabilidad, todo lo contrario al segundo, quien aún sentado frente a m