Vamos en el auto con rumbo hacia mi casa pero en mi cabeza y en mi mente no deja de darme vueltas de todo lo que pase anoche junto Alberto, son emociones nuevas emociones distintas que mi corazón ha empezado a sentir y que me niego me niego a creer que esto sea verdad, también tengo en mi mente la escena de al despertarme esta mañana y ver Alberto durmiendo plácidamente como un pequeño niño y sus brazos enredados sobre mi cintura.
Debo admitir que por un momento sentí unas ganas tremendas de d