Capítulo 14.
Podría soltarme? — pregunto, conectando con su mirada.
— Sabes que no voy a dudar en ponértelo en contra de tu voluntad si es necesario, solo deja que lo haga y listo — mientras suelta esas palabras me agarra ambas manos y en un rápido movimiento me da la vuelta para ponerme sobre el escritorio.
Él tiene razón, de todas maneras, lo hará, porque le importa una mierda lo que yo sienta o piense.
— Está bien, pero suélteme — me rindo sintiendo como floja su agarre en mi inmediatamente.
— Bien —