Jessica
Thomas pasó por mí como había prometido. Se detuvo ante la cafetería.
―Yo voy ―me ofrecí alegre―. ¿Cómo lo van a querer ustedes? Yo lo tomo con menta.
―Expreso―contestaron ambos a la vez.
Me bajé y enseguida me topé con Rossy.
―Oye, tú, deja a Erick en paz, él es mío, ¿me escuchaste? Si te veo cerca de él, te mato.
―Déjame tranquila, Rossy ―atiné a responder.
―Mira… ―Se acercó y me iba a golpear, pero alguien la detuvo.
―Señorita, por favor, aléjese, ya le dijimos que no molestara ―le h