"Melissa"
Hana y yo estábamos de pie frente a Lince Mundi esperando a Enzo. Ella parecía más animada desde que salimos del apartamento. Enzo vino hacia nosotras con una mano en el bolsillo del pantalón, caminando con esa confianza típica de un Martínez y esa media sonrisa adorable. Era un muchacho muy guapo y ¡se convertiría en un hombre que quitaría el aliento!
—Pero mira nada más, Mel, ¿de dónde sacas a estas mujeres hermosas? —Enzo ya llegó siendo un galán como el tío.
—Compórtate, Enzo, l