"Ricardo"
Conduje a mi casa con Anabel sentada a mi lado en un silencio cortante. Esa chica no era tonta, sabía exactamente lo que quería y cómo lo quería. Tuve que hacer un esfuerzo monumental para prestar atención al tráfico y no saltar encima de ella, que cruzaba y descruzaba las piernas haciendo que ese vestidito corto subiera aún más. Estaba sintiendo como si mi cuerpo estuviera despertando de un largo sueño y estaba despertando con mucha hambre.
Estacioné el auto en el garaje y abrí la p