Mundo ficciónIniciar sesiónMe despierto y siento el olor a alcohol en mi nariz, me siento desorientada y mi cabeza aún da vueltas. Me pregunto qué pasó, pero recuerdo el mensaje y busco mi celular, hasta que me doy cuenta de que lo tiene Mateo...
- ¡¿Me pasas el maldito celular?! –Le grito desesperada a Mateo-.
- ¡Lucía, ¿te puedes calmar un momento, maldición?!
- ¿Que me calme? Alguien podría morir por mi maldita culpa







