El lunes dejamos a Pedro en la guardería y aproveché para informarle que Alessandro era el padre de Pedro y podía recogerlo también. Cuando llegamos a la oficina, Alessandro me llevó a su habitación.
- Alessandro, mi habitación está al otro lado. – Le recordé.
Él gimió y cerró los ojos diciendo que lo había olvidado. Vi a Rick salir de mi habitación con una sonrisa en su rostro.
- Buenos días, sensacional pareja! – Rick está emocionado. – Espero que no les importe, pero he vuelto a trabajar con