Mundo de ficçãoIniciar sessãoSus besos fueron lentos y desconfiados al principio. Pero luego fue él, el que tomó mi brazo con fuerza y se puso encima de mío. Buscó mi lengua y me besó apasionadamente. Sus manos recorrieron mis brazos y luego mi espalda, de mi espalda pasaron a mi cintura, de mi cintura a mis pechos y de nuevo a mis brazos. Sostuvo mi rostro con una mano para no dejarme ir. Su rodilla yacía en el espacio que quedaba entre mis pierna







