Mundo ficciónIniciar sesiónHora después llegó Jack al hotel. Entró quitándose la corbata y tirándola en el sillón con un suspiro.
–Qué onda ese Billy… –solté indignada.
–Ya veremos en el ring. –respondió con un gesto serio. Lo cual me pareció profundamente genial y atractivo. Me quedé







