Pov Isis
Casi un mes había pasado desde que los chicos me habían pedido matrimonio y cada día de este, con sus pros y contras era más feliz que el anterior. Había aprendido que el sexo convencional no era divertido y ambos me habían enseñado los placeres ocultos tras un poco de sumisión, eran mis maestros y estaba profunda e irremediablemente enamorada de ellos. Como lo había sabido, eso había sido algo simple de presenciar.
Cerca de dos semanas desde su propuesta habían salido de viaje, me ha