Reginald, por fin habla...
— Las tres mujeres que trabajan dentro de la casa, ese día estaban libres — dijo Olivia— solo estaban el jardinero y el chofer.
— Muy conveniente para usted quien se encargó de preparar la cena, señorita Walsh— dijo el comisario.
— ¡Yo no preparé la cena!— exclamó Olivia — fueron las empleadas domésticas quienes lo hicieron, ellas agregaron el veneno a la comida de mi padre.
— Ok. ¿Quién sirvió la cena?— dijo el comisario— fue usted Olivia, si hubieran Sido sus empleadas, usted también estaría