35.
Capítulo 35.
El rostro de Verónica había perdido esa rigidez peculiar que siempre la caracterizaba.
- Vaya señorita De Souza, veo que te has aprendido bien los nombres de las personas importantes de la ciudad – le dijo Verónica, forzando un tono de suficiencia pasivo-agresivo, intentando recuperar el control del intercambio de palabras.
- Aunque deberías tener cuidado con la confianza que demuestras. Esta ciudad es experta en devorar a las jovencitas que creen que un vestido blanco y un par de