12. La declaración...
Capítulo 12. La declaración de guerra.
El silencio que se instaló en la habitación tras las palabras de Sebastián poseía el peso denso y asfixiante de la realidad que aguardaba fuera de los límites de la propiedad.
Victoria se congeló, con los dedos aun rozando la costura del vestido ne gro que moldeaba su figura como una segunda piel pecaminosa. Sus ojos verdes se clavaron en los de él, buscando un rastro de duda o traición en esa mirada gris que, durante las últimas setenta y dos horas, solo