¿Cuál es tu favorito? –dijo ella a Abdul señalando los autos. Todos negros y con modelos especiales para el desierto.
¿De aquí? Ninguno.
A mí me gustan los jeeps. Mira ese, a que es lindo.
Es funcional.
¿Podría manejarlo? No, no te espantes. Sé hacerlo y sería aquí solo dar una vuelta.
No es mala idea, pero me temo que no.
¿Ni eso tengo permitido? –preguntó enojada.
Claro que sí, adentro puede hacer lo que quiera. Pero ese jeep tira gasolina y con estos calores intensos y en marcha, bueno