Mundo de ficçãoIniciar sessão24
Los puños de las manos le dolían demasiado a Jane, puesto que el grupo de hombres que la había traído a este extraño lugar la amarraron demasiado fuerte para que no se escapara. Sus pies fueron arrastrados paso por paso, mientras que la multitud de personas dentro de la cueva solo la miraban con lastima.
—¿La llevamos al piso número dos?
El chico de cabello rizado preguntó, observando a todos a su a







