Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente
Sus besos sobre mi espalda me hacen despertar. —Amor, anda despierta...— Me pide sin dejar de besarme y rio.
—Un ratito más.— Me quejo como niño que no quiere ir a la escuela.
La escucho reír —Yo por mi te dejaba dormir todo el día, pero tenemos la cita en la fund







