Mundo ficciónIniciar sesiónEstos días que hemos pasado juntos han sido una confirmación de todo lo que le dije la noche que le pedí matrimonio, o mejor dicho en la que le pedí que nos casáramos porque así lo queríamos. Mis brazos se han convertido en su refugio del estrés tan fuerte que está atravesando. Cada noche al llegar a casa de la oficina, eran mis labios quienes la calmaban, eran mis caricias las que la reconfortaban; he sido s







