Mundo ficciónIniciar sesiónTara Cooper
Miro el reloj no sé por cuantas veces más, Cooper se había marchado hace dos horas y no contesta el móvil. Había dejado a las gemelas abrigadas y dormidas, y me había plantado en la sala, con la vista a la entrada principal, me cubro con la frazada y subo mis pies al sillón.
Mi mirada se pierde en algún punto, pienso en que Cooper podría estar con las autoridades y están arreglando la situación, siento como mi cuerpo t







