44 - La nueva cabeza de hierro de Columbia. Parte 4
Rex...
Analicé bien cada parte de aquel lugar, que ahora era mío. Sentarme en un lugar que podía llamar mío, y de cierto íncubo despreciable. Sonreí largamente con aquella felicidad extrema, miré entre cada objeto que allí tenía. El dulce sabor de la victoria y el poder caminaban juntos a mi favor. Y estaba adorando aquel momento precioso, por el cual luché con uñas y dientes. Y poco a poco lo conseguí. Uniendo fuerzas y por un azar del destino. Teniendo la suerte a mi favor. Llevé mis d