42 - La nueva cabeza de hierro de Columbia. Parte 2
–... –La misma continuó en ese empasse, lo que me puso un tanto nervioso. –Vine a visitarte.
–¿Vlamir sabe que estás aquí? ¿O tu madre? ¿O Venus? –Indagué para la misma que hizo un puchero, y lo que me hizo creer que no. Ellos no sabían que la misma estaba allí. Pero lo que ella quería, sí era el misterio que quería resolver. Porque nadie me visita sin motivo aparente.
–No, no lo saben. ¡Pero quería verte, así que sal! –Declaró mientras sentía su mirada sobre mi cuerpo, de manera demorada y com