Cuando desperté unas horas después el seguía dormido… me levanté silenciosamente y retiré cuidadosamente la mano de el que estaba colocada sobre mis pechos, logré salir de la cama y me vestí en silencio, temerosa de que despertara, abrí la puerta y escapé a través del pasillo corriendo a través de aquellos cuartuchos hediondos a orines, estaba muy nerviosa, yo solo quería escapar, me encontré con unos viejos asquerosos recostados a la entrada, cerca del portón de madera, pero estaban tan drogad