Este era su punto decisivo, ella tenia que parar. Ella tiene que hacerlo. Así desnuda me levanté enfrente de ella y la miré fijamente a los ojos.
⸻¿Estás segura acaso de que puedes amar?
⸻Yo… no lo sé ⸻Dijo echándose a llorar a mis hombros ⸻¿Aún estoy a tiempo de cambiar las cosas?
No le contesté, dejé que ella se desahogue y llore tranquilamente en mis brazos. Sus lagrimas eran de cocodrilo, no le creía ni mierda. Fui atrapada en una mentira, lo dijiste con tus ojos. No lo pensaste dos veces,