Havanna
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Tomé la carta en mis manos y empecé a leer.
“Querida Havanna.
Me quedaré en el reino de mis padres, ya no volveré. Encontré a mi antigua esposa y como ella es mejor que tú me quedaré con ella y seré feliz, como siempre quise. Es que eras un gran estorbo para mí, maldita puta.
Quédate con el reino, al final ni me importa una mierda.
Ah y claro, espero que puedas dirigir bien un reino, porque ni siquiera sabes dirigirte a ti misma, das asco de que todo el mundo tiene que ceder a ti