Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viento aullaba como un lobo gigantesco a la luna llena. Las velas de los barcos se agitaban con tal fuerza en el muelle, que creaban un sonido parecido al de un enorme dragón batiendo las alas. A estos sonidos, ya de por si un tanto inquietantes y amenazadores, se unían los gritos, las suplicas y una que otra maldición por parte de los nuevos esclavos que eran conducidos al interior de los navíos. Leonardo Ojo de Pez y el gordo capit&aacut







