Mundo de ficçãoIniciar sessãoElla no puede ser mate de él, Ella es mía—gruñó Iries con enfado
Él se había enamorado, yo la había comenzado a querer pero ella era prohibida para los dos.
La subí con delicadeza y busqué una habitaciones desocupadas, le mostré la suya al pequeño, él entró a la habitación mientras que yo fui a llevarla a ella a la habitación de lado.
La recosté d







