Mundo ficciónIniciar sesiónPor todo el camino Mark se reía mentalmente al escuchar las tantas maldiciones que decía Lilith desde su auto de atrás pues le hacia gracioso todo esto aunque eso no quitaba el echo que aun le tenia miedo , Al llegar totalmente a la residencia Gastrell solo soltó un suspiro y bajo del auto y admiro mas el bosque que la residencia los tres se dispusieron a caminar hacia la casa de los vampiros
— No te decepciones ...no hay ataúdes — le susurro la Elizabeth mi






