102. UNA BRUJA.
POV. BRYAN.
Cada golpe que estaba recibiendo mi pequeña era como una tortura a carne viva, su nariz empezó a botar sandre, su labio estaba visiblemente roto y las uñas de su madre iban a hacer un huevo en mi brazo y mi cuello, mi esfuerzo por retener a Sam era minimo, mi amada esposa seguía teniendo ese trasero firme por tanto yoga, pero pesaba lo mismo que una pluma.
Y aunque me dolía tenía que darle una lección a ese pequeño bastardo por lo que había hecho, pues eso no fue lo que se le enseñó