Mundo ficciónIniciar sesiónAnya.
Finaliza la llamada y mis dedos dejan de teclear.
—¿Lo tienes?—dice Justin.
—¡Maldita sea no!—pego al escritorio,
—¿Qué paso?—inquiere Justin y juro que quiero golpearlo.
—¡Todo lo desvío!
—¿Qué?
—¡desvío todo a otros teléfonos, tengo más de 10 ubicaciones!
Guardo sil






